Movimiento Mundial contra Ley #Sopa #PIPA #leylleras #Leydoring #Leysinde #StopSOPA #stopPIPA #sopastrike #RT #TT
Protestas contra #SOPA #PIPA pasan de la web a las calles #StopSOPA #stopPIPA #leylleras #Leydoring #Leysinde #OccupyWallStreet #OccupyUSA #GlobalChange #OccupyMedia

Protestas contra SOPA pasan de la web a las calles

Cerca de mil personas se reunieron en Nueva York, frente a las oficinas de los senadores norteamericanos Chuck Schummer y Kirsten Gillibrand, para exigir que se pronuncien sobre la polémica ley SOPA.
Esta manifestación fue convocada por la comunidad “The NY Tech Meetup”, una organización que reúne a más de 20.000 empresarios, hacker y fanáticos de la tecnología, la cual se ha encargado de luchar por todos los medios posibles contra la Ley SOPA.
La semana pasada enviaron un mail para promover las protestas en las calles y, desde las 12:30 horas (horario de New York) se han reunidos frente a las oficinas de los legisladores.
Esta comunidad sostiene que el Congreso está en proceso dañar fuertemente a Internet como un espacio de mercado y plataforma de empresarios innovadores. Así como también afectar negativamente la generación de empleo que el área tecnológica produce en Nueva York.
A estas manifestaciones en las calles se suman el bloqueo durante 24 horas de miles de sitios en Internet.

Hoy podría ser el día en que salvamos Internet libre.
El Congreso norteamericano estaba decidido a pasar una ley que permitiría a EE.UU. censurar cualquier página web del mundo. Pero después de que entregamos nuestra petición con 1.25 millones de firmas a la Casa Blanca, junto con la presión pública que está estallando, vemos como algunos que apoyaban la ley se están cambiando de lado. En estos momentos la protesta de Wikipedia contra el bloqueo de Internet ha disparado la campaña pública a los titulares de los medios de comunicación.
Estamos cambiando la tendencia. Pero las oscuras fuerzas de la censura están intentando revivir el proyecto de ley ahora mismo. ¡Enterremos la propuesta de una vez por todas! Haz clic para firmar esta petición de emergencia para salvar Internet ahora y si ya has firmado, envía la campaña por correo, llama, y postea en Twitter al Congreso de EE.UU. y a las grandes corporaciones que respaldan la ley. ¡Comparte esto con todo el mundo!
La ley podría aprobarse en cualquier momento, pero algunos congresistas defensores de la libertad de expresión nos han dicho que una protesta internacional es crucial para hundir la ley. El Senador Wyden va incluso a bloquear el voto, ¡leyendo todos los nombres de nuestra petición durante horas! Nos reuniremos en la Casa Blanca esta semana, y unos miembros del Congreso nos han pedido que les actualicemos a diario con el número de firmas de nuestra petición. ¡Reunamos un millón y medio de firmas antes de esta importante reunión!
Publicado: 15 Noviembre 2011
¡Contacta a quienes respaldan la ley!
Ante la oposición pública, ¡los defensores de la ley están cambiando de bando y nuestros mensajes podrían archivar la ley PIPA y SOPA!
Llama al Senador Harry Reid, el responsable de agendar la votación del proyecto y expuesto a las compañías que están empujando la ley.
Llama a Harry Reid: +1 (202) 224-3542
Dile que retire el proyecto PIPA de la agenda del Senado y que tome posición contra la censura en Internet.
Envía un tweet a Sony y a Electronic Arts — y diles que dejen de promover la censura en Internet:
Sugerencia de Tweet:
@Sony @EA Salgan en contra de #SOPA y #PIPA — y ayuden a salvar Internet libre y sin #censura #UScensorship
Duplica el impacto y escribe un mensaje en su muro de Facebook:
Twitter de Sony: https://twitter.com/Sony
Facebook de Sony: http://www.facebook.com/Sony?sk=wall
Twitter de Electronic Arts : https://twitter.com/ea
Facebook de Electronic Arts: http://www.facebook.com/EA
Ejemplo de un mensaje: Como un ciudadano global comprometido, le pido que defienda un Internet libre y abierto y que deje de impulsar la censura de Internet. Por favor opóngase a las leyes PIPA Y SOPA públicamente.
SOPA/PIPA: intromisión indebida, iniciativa contraproducente

En el día de hoy, en el mundo digital se está llevando acabo una protesta sin precedentes contra SOPA (Stop Online Piracy Act) y PIPA (Protect Intellectual Property Act), dos proyectos de ley que actualmente cursan en el Congreso de los Estados Unidos.
A pesar de que sus ponentes las presentan como una necesidad imperiosa para robustecer la protección de la propiedad intelectual en Internet, estas iniciativas no son más que una intromisión innecesaria e indebida del Estado a costa del individuo, el interés general y el mercado libre.
De ser aprobadas, estas leyes le darían facultades extra-territoriales al Fiscal General de los Estados Unidos para ordenar el bloqueo de cualquier página de Internet en el mundo. Ante cualquier queja sobre el uso no autorizado de contenido digital, y sin la necesidad de llevar acabo un juicio que observe el debido proceso, Estados Unidos podría ordenar a las compañías prestadoras de servicio de Internet restringir el acceso a cualquier sitio, retirar su aparición en motores de búsqueda, y ordenar el cierre de sus plataformas de publicidad y pagos en linea.
Aparte de las profundas implicaciones con respecto a los derechos fundamentales a la intimidad, a la libre expresión y asociación, y a las libertades de enseñanza, aprendizaje, investigación y cátedra, estas iniciativas serán contraproducentes a la hora de cumplir el propósito de la legislación que reconoce la propiedad intelectual: fomentar la innovación cultural y científica.
Los mal llamados “derechos” de autor, en efecto son privilegios económicos concebidos hace siglos para fomentar la innovación. En la edad media, el conocimiento era un bien escaso. Con la llegada de la imprenta, las iglesias y coronas de Europa quisieron incentivar la creación y difusión de textos para expandir su influencia. Pero en esa época, realizar una obra creativa implicaba altos costos de investigación, preparación y difusión, y los autores se enfrentaban al problema del polizón debido a las limitaciones tecnológicas de aquel entonces. Como incentivo, los gobiernos decidieron otorgar a los autores un monopolio sobre la reproducción de sus obras para que así pudieran recuperar su inversión y gozar del fruto de su trabajo.
Con el paso del tiempo, la protección de los privilegios de autor se ha ido ampliando para incluir nuevos medios de expresión creativa. El esquema ha sido exitoso a la hora de fomentar la innovación y el desarrollo cultural y ha generado industrias millonarias. Sin embargo, con la llegada de Internet, las bases económicas sobres las cuales se construyó ese sistema se derrumbaron y todo cambió.
Antes, en términos económicos, una obra era un “bien privado” porque su uso implicaba el concepto de la rivalidad. Hoy, el contenido es hoy un “bien público” semejante al aire porque el uso por parte de una persona no impide el uso simultáneo por parte de otra. Por ejemplo, antes dos personas no podían usar el mismo texto al mismo tiempo. Hoy, con el invento de la copia digital, muchas personas pueden compartir y usar textos, fotos, música y videos al mismo tiempo.
Esa sutil distinción, por simple que parezca, cambió todo a la hora de pensar en políticas para fomentar la innovación cultural. Cada día, millones de personas tienen acceso a la mayor fuente de conocimiento y cultura en la historia de la humanidad: Internet. Cada día, se comparten millones de ideas, textos, fotos, música y videos desde rincones opuestos del planeta. Cada día, tenemos la oportunidad consultar la enciclopedia más completa que jamas haya existido y de viajar a destinos lejanos para expandir nuestro mundo sin salir de casa.
Gracias a estos avances tecnológicos, nunca ha sido menos costoso ni tan facil investigar, producir, publicar y difundir una obra creativa. Lo que antes requería de una gran financiación para asegurar una producción especializada, canales de distribución y campañas de mercado, hoy lo puede hacer un individuo a un costo relativamente bajo (e.g., con un telefono inteligente). Además, el problema del polizón se ha reducido drasticamente debido a nuevas tecnologías de comercialización que permiten negociar individualmente con cualquier consumidor. Por todo lo anterior, las justificaciones que alguna vez existieron para otorgar monopolios legales a los autores han desaparecido.
Debido a estos cambios revolucionarios, la agremiación de intermediarios que hoy controlan las industrias culturales (medios masivos, industria de entretenimiento, etc.) están alarmados y han organizado un poderoso cabildeo mundial para proteger sus privilegios y el status quo. Incluso han realizado absurdas campañas que buscan asemejar a la libre difusión de la cultura y el conocimiento con crímenes tan bárbaros como la piratería. Ese cabildeo, que llegó a España por medio de la Ley Sinde, a Francia por medio de la Ley Hadopi y a Colombia por medio de la Ley Lleras, ahora llega a los Estados Unidos por medio de SOPA y PIPA.
El punto es que en el mundo de hoy, la innovación cultural no es producto del régimen de derechos de autor sino del libre flujo de contenido y del deseo y la habilidad para compartir y colaborar. De lo contrario, ¿cómo explicar que haya más de 150 millones de blogs sin ánimo de lucro y que pasemos varias horas al día interactuando y compartiendo ideas, fotos, canciones y videos por medio de diversas redes sociales? Todos queremos aprender, enseñar y darnos a conocer. Si somos buenos, el éxito llega por la calidad de nuestro contenido y con ello llegará la remuneración que determinen los actores del mercado de manera voluntaria.
Es evidente que en un mundo interconectado de cerca de siete mil millones de habitantes debemos replantear el esquema de incentivos para fomentar la innovación. Mientras el esquema de derechos de autor generó innovación a un ritmo lineal, uno basado en el libre flujo del conocimiento podría generar innovación a un ritmo exponencial. Por eso, condicionar el acceso mundial a Internet a la perpetuación de modelos de negocio obsoletos y excluyentes es mala idea. En vez de erigir más barreras que distorsionan el libre mercado para proteger los intereses particulares de poderosos gremios, los gobiernos deben estudiar como derrumbarlas para democratizar el acceso al conocimiento y lograr que la humanidad entre a la era de ilustración digital.


Compartir y Disfrutar
- 387



Processing your request, Please wait....
excelente articulo ..
Ojala se caiga este proyecto de ley
Nos joderia totalmente a todos !!